Seísmos en Cantabria: una visión general desde 1900 hasta la actualidad
Tabla de contenido
El Instituto Geográfico Nacional (IGN) mantiene un catálogo de terremotos con más de 100.000 registros para el conjunto de España desde 1900. El acceso es libre y los datos se pueden descargar de forma sencilla. En esta entrada se ofrece una visión general de la sismicidad en la Península Ibérica y, de forma más detallada, de los eventos registrados en Cantabria.
Contexto tectónico de la Península Ibérica #
La España peninsular (e insular) presenta zonas de especial sensibilidad sísmica. Destacan el sureste peninsular y determinadas áreas de los Pirineos. El mapa de peligrosidad sísmica refleja claramente estas concentraciones, asociadas al empuje de las placas tectónicas africana y euroasiática.
Las causas principales de los terremotos a escala global son:
- El empuje y el deslizamiento entre placas tectónicas.
- La liberación brusca de energía acumulada en la corteza terrestre.
Otras causas posibles (erupciones volcánicas, procesos de ladera de gran magnitud) son secundarias en el contexto peninsular.
El catálogo del IGN permite visualizar esta distribución: la densidad de epicentros es claramente mayor en el SE, en los Pirineos y en Canarias (donde se combinan procesos tectónicos y volcánicos).
Magnitud e intensidad: dos conceptos distintos #
Antes de 1935 (fecha de la propuesta de la escala de Richter) se hablaba fundamentalmente de intensidad. Aun hoy ambos conceptos coexisten en los catálogos:
- Magnitud: medida de la energía liberada en el foco (escala de Richter y sucesoras).
- Intensidad: descripción cualitativa de los efectos percibidos por las personas y de los daños materiales (escala de Mercalli y equivalentes).
El sismo más importante del periodo estudiado en el conjunto español alcanzó magnitud 7,8 en 1969 (aproximadamente 200 km al suroeste del cabo de San Vicente). En Canarias, el 9 de mayo de 1989 se registró un evento de magnitud 5,3 de origen volcánico cerca de Güímar. En general, los terremotos con epicentro en tierra firme rara vez superan la magnitud 5 en este intervalo temporal.
Sismicidad en Cantabria (1900–2019) #
En el periodo comprendido entre el 1 de enero de 1900 y el 1 de enero de 2019, el catálogo del IGN registra 47 eventos con epicentro en o cerca de Cantabria. Se distribuyen por casi toda la región, con mayor concentración en el sureste. La mayoría son de pequeña magnitud y producen efectos nulos o muy limitados sobre bienes y personas.
El sismo más antiguo registrado en el siglo XX con repercusión en la zona es el del 3 de agosto de 1909, localizado en las proximidades de Pedreña (bahía de Santander).
El terremoto de mayor magnitud registrado en la región se produjo en 1938 en el valle de Carriedo. Alcanzó magnitud 4,9 y se sintió hasta la costa. Fue especialmente recordado en Arredondo. Se le asignó intensidad VI en la escala de Mercalli: un sismo fuerte capaz de mover muebles y provocar desprendimientos menores en edificios.
Peligrosidad sísmica y fallas activas #
Cantabria se considera una región de baja peligrosidad sísmica. Ello no implica la imposibilidad de que se repita un evento similar al de 1938, pero sí explica la escasez de estudios de detalle orientados a la predicción o a la microzonificación.
Según trabajos de la Universidad de Cantabria, la principal falla con capacidad de reactivación es la de la Sierra del Escudo, que se extiende desde Asturias hasta Arredondo, con ramales hacia el sur (Selaya). Se han identificado otras estructuras potencialmente activas en Tezanos y en Liébana.
Precisamente por la mayor actividad relativa de la zona de Arredondo existe en sus alrededores una estación sísmica de control que transmite datos vía satélite y permite avisar a las autoridades competentes cuando se detectan movimientos cuyo epicentro se sitúa en la región.
Conclusión #
La sismicidad de Cantabria es moderada y de baja intensidad en términos históricos recientes. El conocimiento de los eventos del pasado y de las estructuras tectónicas activas constituye la base para una gestión informada del riesgo, aunque este sea, en términos comparativos, reducido.