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Satélites meteorológicos: cómo observamos la atmósfera desde el espacio

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Categorías: Meteorología

Si has seguido el tiempo en Cantabria con cierta atención, seguro que has notado cómo un cambio de viento puede transformar por completo la sensación térmica o la humedad en pocas horas. Eso tiene mucho que ver con la satélites meteorológicos: cómo observamos la atmósfera desde el espacio.

1. Por qué necesitamos satélites #

Las estaciones meteorológicas ofrecen información muy detallada en puntos concretos, pero la atmósfera es continua y cubre grandes extensiones.

Los satélites meteorológicos permiten observar regiones oceánicas, zonas montañosas y áreas con pocas estaciones, proporcionando una visión espacial amplia y repetida de la atmósfera.

2. Satélites geoestacionarios #

Los satélites geoestacionarios orbitan a gran distancia sobre el ecuador y giran con un periodo aproximadamente igual al de la rotación terrestre. Desde el punto de vista de un observador terrestre parecen permanecer sobre una misma región.

Su principal ventaja es la alta frecuencia temporal, muy útil para seguir el desarrollo de tormentas y sistemas nubosos.

3. Satélites polares #

Los satélites de órbita polar pasan sobre diferentes zonas de la Tierra en sucesivas órbitas y pueden proporcionar observaciones de alta resolución espacial y cobertura global.

Son importantes para obtener información detallada de la superficie y de la atmósfera, aunque cada punto concreto no se observa con la misma frecuencia que desde un satélite geoestacionario.

4. Canales y espectro electromagnético #

Un satélite no obtiene una única «fotografía». Sus sensores pueden medir radiación en diferentes bandas del espectro electromagnético.

En el visible se observa principalmente la radiación solar reflejada. En el infrarrojo se puede estudiar la radiación térmica emitida por la superficie y las nubes. Otros canales permiten analizar vapor de agua y propiedades específicas de los hidrometeoros.

5. Temperatura de los topes nubosos #

En imágenes infrarrojas, las nubes altas suelen presentar temperaturas de emisión bajas. Un tope convectivo muy frío puede indicar que una corriente ascendente ha llevado la nube a gran altura.

Esto ayuda a identificar convección profunda, aunque una temperatura de tope muy baja no basta por sí sola para determinar la intensidad de una tormenta.

6. Cómo se combinan con otras observaciones #

La teledetección por satélite debe combinarse con radares, estaciones, radiosondeos y modelos numéricos.

Cada sistema observa una parte diferente del problema. La meteorología moderna se basa precisamente en integrar estas fuentes para construir una representación coherente del estado de la atmósfera.