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Cartografiar la isla de calor urbana con datos meteorológicos y SIG

Una ciudad no tiene una única temperatura. El asfalto, los parques, los edificios, las masas de agua y las zonas industriales responden de forma distinta a la radiación solar y al enfriamiento nocturno.

El fenómeno conocido como isla de calor urbana describe, de forma general, la tendencia de determinadas áreas urbanizadas a presentar temperaturas superiores a las de su entorno, especialmente durante la noche.

1. Dos temperaturas que no deben confundirse #

La temperatura del aire se mide con estaciones meteorológicas. La temperatura superficial puede estimarse mediante sensores remotos.

Una imagen térmica puede mostrar contrastes muy detallados, pero no equivale automáticamente a la temperatura que experimenta una persona a la sombra.

2. Diferencia térmica urbana #

Una forma sencilla de caracterizar el fenómeno es comparar una zona urbana con una referencia rural:

$$\Delta T=T_{urbana}-T_{rural}$$

El valor puede cambiar mucho según la hora, estación del año, viento y localización de las estaciones.

3. Qué capas puede combinar un SIG #

Un proyecto puede integrar:

  • estaciones meteorológicas;
  • uso y cobertura del suelo;
  • densidad de edificios;
  • vegetación;
  • altitud;
  • imágenes térmicas;
  • red viaria;
  • superficies impermeables.

La combinación permite buscar relaciones entre estructura urbana y temperatura.

4. El papel de la noche #

Durante el día, la radiación solar puede producir grandes contrastes superficiales. Por la noche, la liberación de calor almacenado por edificios y pavimentos puede contribuir a mantener temperaturas urbanas relativamente elevadas.

Sin embargo, el viento puede mezclar el aire y reducir el contraste. Por eso no existe una intensidad fija de isla de calor.

5. Errores habituales #

Comparar estaciones a distinta altitud, mezclar horarios, ignorar cambios de instrumentación o utilizar una única noche como representación de toda una ciudad puede llevar a conclusiones engañosas.

6. De la cartografía a la planificación #

Los mapas térmicos pueden ayudar a localizar zonas donde aumentar sombra, vegetación o superficies permeables. También permiten estudiar qué barrios pueden ser más sensibles a episodios de calor.

La cartografía no sustituye a la climatología urbana, pero proporciona una forma muy potente de visualizarla.

Conclusión #

La isla de calor urbana es un fenómeno espacial y temporal. Por eso los SIG resultan especialmente apropiados: permiten conectar observaciones meteorológicas con las características físicas de la ciudad y convertir datos dispersos en información útil para planificar.