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Cómo detectar errores en una serie meteorológica antes de utilizarla

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Categorías: Meteorología

Los datos meteorológicos parecen números sencillos: temperatura, presión, lluvia o viento. Sin embargo, antes de analizarlos hay que preguntarse si esos números representan realmente el fenómeno atmosférico.

Un sensor puede fallar, una estación puede cambiar de ubicación o un pluviómetro puede registrar un valor extraño por una obstrucción.

1. El primer control: valores físicamente imposibles #

Una temperatura, precipitación o presión puede compararse con rangos plausibles. Esto no demuestra que un dato sea correcto, pero permite localizar candidatos a revisión.

2. Saltos bruscos #

Una variación muy grande entre dos observaciones consecutivas puede ser real, especialmente durante el paso de un frente o una tormenta. Por eso un filtro automático no debe eliminar directamente los extremos.

Debe marcar anomalías para su inspección.

3. Comparación temporal #

Una serie puede compararse con su propia climatología. Un valor extremo no es necesariamente un error: precisamente los extremos forman parte del clima.

La pregunta correcta es si el dato es meteorológicamente plausible y consistente con el instrumento y el contexto.

4. Comparación espacial #

Cuando existen estaciones cercanas, puede estudiarse la coherencia espacial. Una diferencia enorme respecto a estaciones vecinas puede ser sospechosa, aunque también puede revelar un fenómeno muy localizado.

Esto es especialmente importante en precipitación convectiva.

5. Datos faltantes #

Un hueco no debe rellenarse automáticamente con cero. En precipitación, por ejemplo, cero significa que no llovió, mientras que un valor ausente significa que no sabemos cuánto llovió.

Confundir ambos conceptos puede alterar una climatología completa.

6. Cambios de estación #

Si una estación cambia de ubicación, sensor o entorno, puede aparecer una ruptura artificial en la serie. Para estudios climáticos largos es necesario documentar esas modificaciones y, cuando sea apropiado, aplicar técnicas de homogeneización.

7. Un pequeño protocolo práctico #

Antes de calcular medias o extremos conviene revisar:

  1. unidades;
  2. fechas y zona horaria;
  3. datos duplicados;
  4. valores faltantes;
  5. rangos físicos plausibles;
  6. cambios de instrumento;
  7. cambios de ubicación;
  8. coherencia temporal y espacial.

Conclusión #

La calidad de una conclusión meteorológica nunca puede ser mejor que la calidad de los datos que la sustentan. El control de calidad no consiste en borrar valores raros, sino en distinguir entre errores instrumentales y fenómenos atmosféricos realmente excepcionales.