Alto del Lloreo: una atalaya privilegiada sobre Santa Cruz de Bezana
Tabla de contenido
El municipio de Santa Cruz de Bezana cuenta con un enclave fácilmente reconocible a mitad de camino entre la costa y el monte de la Gigüela: el Alto del Lloreo (también llamado Lloredo). Aunque no es la cumbre más elevada del término municipal, constituye una de las mejores atalayas naturales para comprender la geografía local, el paisaje y las formas de ocupación del territorio.
El Alto del Lloreo como referente territorial #
Se trata de una formación caliza de apenas 89 m de altitud máxima. Su nombre procede de la antigua presencia de laurel (Laurus nobilis): lloredo significa «lugar con laureles».
Geomorfológicamente se inserta en el geosinclinal Santillana–San Román y domina la mies circundante de los pueblos de Prezanes, Mompía, Bezana, Sancibrián y Soto de la Marina. Durante décadas fue un punto de extracción de caliza destinada a la producción de cal (óxido de calcio obtenido por calcinación del carbonato cálcico). Otros puntos de extracción existieron también en Mompía.
Como mirador, el Alto del Lloreo resulta en muchos aspectos más útil que la propia cima municipal de la Gigüela (197 m). Su posición más centrada permite abarcar una mayor proporción del territorio municipal, mientras que la Gigüela, situada al sur, deja ocultas amplias zonas del litoral y de la zona media.
Localización #
El Alto se sitúa estratégicamente a mitad de camino entre la costa (norte) y el área de la Gigüela (sur). Forma parte de una estructura sinclinal que se extiende desde Santillana del Mar hasta San Román. Esta posición intermedia explica su valor como punto de observación privilegiado del relieve municipal.
Cuenca de visibilidad #
Para cuantificar el dominio visual se calculó la cuenca de visibilidad (viewshed) desde un punto situado a la altura de la antigua cantera, a medio camino entre el depósito de agua y la vía de acceso. El análisis se realizó con un Sistema de Información Geográfica (SIG) sobre el modelo digital del terreno.
La cuenca de visibilidad resultante muestra que desde este punto se puede contemplar la mayor parte del término municipal. El cálculo tiene en cuenta no solo la elevación del terreno, sino también la posición del observador y la orientación de las laderas. Así, las playas de Arnía y Covachos quedan parcialmente ocultas por su orientación hacia el norte, mientras que en la zona sur del municipio las áreas rodeadas de lomas quedan fuera de la línea de visión directa.
Superficie afectada #
Partiendo de una superficie municipal total de 1.720 ha (17,2 km²), la cuenca de visibilidad calculada desde el punto de la cantera abarca 900,22 ha, es decir, el 52 % del término municipal.
Al desplazar el punto de observación hasta la cota más alta del Lloreo, la superficie visible aumenta ligeramente hasta 927,69 ha. El incremento se concentra fundamentalmente en el área de Mompía.
Estos resultados confirman el valor del Alto del Lloreo como atalaya natural: desde un punto de apenas 89 m de altitud se controla visualmente más de la mitad del municipio. La diferencia entre ambas posiciones del observador ilustra, además, la sensibilidad del análisis de visibilidad a pequeños cambios de emplazamiento.
Conclusión #
El Alto del Lloreo no es solo un elemento del relieve local. Es un punto de referencia histórico (extracción de caliza), toponímico (presencia antigua de laurel) y, sobre todo, visual. El análisis de su cuenca de visibilidad demuestra que constituye una de las mejores atalayas naturales para comprender la estructura territorial de Santa Cruz de Bezana.
La próxima vez que visite el paraje, podrá interpretar el paisaje con la certeza de que está contemplando más de la mitad del municipio desde un único punto.